Trama de los asilos: Se buscan 35 millones

El éxito empresarial del grupo catalán BB Serveis se frenó en seco con la crisis económica. El poco dinero que los ayuntamientos destinaban a la asistencia de mayores se puso a buen recaudo fuera del país, según sospecha la Guardia Civil, en vez de usarlo para pagar a los empleados y dotar a las residencias de la tercera edad de lo imprescindible para el cuidado de los ancianos. Hay siete investigados, entre ellos el liquidador de la agencia de detectives Método 3…

-

Por Ana Maria Pascual

La marca BB Serveis (BBS) ha tenido un final abrupto, después de 27 años de existencia y de ser una referencia en el servicio de geriatría para organismos públicos. Comenzó como una modesta agencia de cuidado de niños y asistencia doméstica en Granollers (Barcelona), de la mano de la familia Balcells. Y tras una expansión meteórica, con 45 franquicias por toda España y 90 licitaciones públicas para el cuidado de ancianos, el Grupo BBS ha sido desmantelado. Sus actuales gestores están siendo investigados por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, apropiación indebida, alzamiento de bienes y contra el derecho de los trabajadores.

Hace un mes, la Guardia Civil detuvo en la provincia de Barcelona a cuatro de los responsables del Grupo BBS: Jesús Puyoles, Ismael Soriano, Diego Parra y Noel Hayen. Un poco antes había sido detenido en Girona otro de sus gerentes, Joaquín Dillet, que fue el liquidador de la agencia de detectives Método3, conocida por el caso de espionaje que afectó a Alicia Sánchez-Camacho, exlíder del PP en Cataluña. Precisamente Dillet fue quien firmó con Sánchez-Camacho, en junio de 2013, un pacto para que esta no presentase una querella por la grabación de la que fue objeto mientras comía en el restaurante La Camarga de Barcelona con Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, en julio de 2010. Otros dos investigados son Xavier Ripoll y Alain Hernández.

El Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica (GDET) de la Guardia Civil de Cataluña la ha bautizado como operación Halley, y rastrea el destino de al menos 35 millones de euros en cuentas de paraísos fiscales. Según fuentes de la investigación, los acusados, mediante un entramado societario, desviaron el dinero de las licitaciones públicas para la asistencia domiciliaria de personas mayores, dejando de pagar las nóminas de los trabajadores –llegaron a tener 2.000, entre propios y los de las franquicias–, a la Seguridad Social y los impuestos a Hacienda. Adquirieron, así, deudas por valor de 35 millones de euros.

Un drenaje a conciencia

Según la investigación, los acusados también provocaron graves deficiencias, por falta de recursos, en las cuatro residencias de mayores que gestionaron en Cataluña y en Granada. Allí los ancianos llegaron a pasar auténticas calamidades porque no había dinero ni para lavar las sábanas ni para papel higiénico, por ejemplo, según denuncian varias extrabajadoras a esta revista.

El dinero estaba en otro sitio, según sospecha la Guardia Civil, que ha comenzado su investigación por la sociedad Primedale Participation SA, matriz del grupo, radicada en Luxemburgo. “Cuando comenzó la crisis y los ayuntamientos ralentizaron los pagos a los proveedores, el poco dinero que entraba lo ponían a buen recaudo para evitar pagar a sus acreedores, empezando por los trabajadores”, explica un exdirectivo de BBS que prefiere mantenerse en el anonimato.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s