Javier de la Rosa se fue de rositas..

Caso Torras, Caso KIO, Javier de la Rosa… todo parece mezclarse en uno de los más sonados escándalos empresariales en la historia de España que marcaron la década de los 90 con la mayor suspensión de pagos conocida hasta la fecha: el pasivo de 243.000 millones de pesetas, el equivalente a algo menos de 1.500 millones de los actuales euros, del Grupo Torras, filial española de la Kuwait Investment Office (KIO).El estallido de este interminable culebrón, origen de diversos procesos judiciales, se remonta al 4 de junio de 1992, cuando el financiero catalán Javier de la Rosa dimite ese día de su cargo de vicepresidente del Grupo Torras.

javier-dela-rosa-efe--620x349

Javier de la Rosa cursó estudios de derecho en la Universidad de Barcelona y posteriormente realizó un máster en dirección de empresas en el IESE de Barcelona. En 1971 ingresó en el Banco Pastor como adjunto a la dirección. Posteriormente pasó por el Banco Urquijo, antes de incorporarse al Banco Español de Crédito (Banesto), donde se ganó la confianza del presidente, Pedro Garnica, que en 1976 le nombró director general del Banco Garriga Nogués, filial de Banesto en Cataluña. Su etapa al frente de la entidad finalizó en 1986, cuando estalló un escándalo financiero, al hacerse público un agujero de casi 100 000 millones de pesetas. El escándalo llevó a una suspensión de pagos del grupo KIO España de unos 300.000 millones de pesetas (1.800 millones de euros).

Un mes después se declara la suspensión de pagos en dos importantes empresas del grupo, Ercros y su filial de fertilizantes Fesa-Enfersa, seguidas el 5 de diciembre por el propio Grupo Torras y, una semana más tarde, por Urbanor y Prima Inmobiliaria.

Tras la Guerra del Golfo, Kuwait situó a un nuevo equipo en la gestión de KIO encabezado por Mahmout al Nouri, que rompió con el consejero delegado en España, Javier de la Rosa, y destapó la delicada situación financiera del Grupo Torras.

Además de la ruptura, ambos equipos gestores se atacaron mutuamente. Mientras KIO acusaba a De la Rosa de apropiarse de 100.000 millones de pesetas y de dejar tras de si unas pérdidas de 500.000 millones de pesetas y 20.000 puestos de trabajo por su mala gestión, De la Rosa y sus colaboradores acusaban al grupo kuwaití de incumplir sus compromisos en España, al no haber enviado la prometida aportación de 100.000 millones de pesetas para evitar el descalabro.

torreskio--644x362
Torres Kio, hoy sede de Bankia – ángel de antonio

De juicio en juicio

El siguiente paso fue ya en los tribunales. La primera sentencia llega desde la Corte Comercial de Londres, que en junio de 1999 condena a Javier de la Rosa y a otros ex directivos de KIO a pagar casi 100.000 millones de pesetas al grupo kuwaiti por conspiración y fraude. Once meses más tarde y ya en España, la Audiencia de Barcelona le condena por primera vez por la vía penal por intentar estafar a KIO más de 50.000 millones de pesetas; pena que dos años después, en 2002, fue elevada por el Tribunal Supremo hasta un año y ocho meses de prisión.

El caso Torras, instruido en la Audiencia Nacional, se divide en cuatro procesos o piezas judiciales diferentes WardBase, Icsa-Impacsa, Pincinco-Oakthorn-Prima Inmobiliaria y Quail-ACIE.

Wardbase:  La primera de las piezas en la que se desgajó el caso. Esta operación se refiere al pago de 1.900 millones de pesetas (11 millones de euros), en 1992, mediante factura falsa, al financiero Manuel Prado y Colón de Carvajal, a través de la sociedad pantalla. Javier de la Rosa fue condenado por la Audiencia Nacional a cinco años y medio de prisión por apropiación indebida y falsedad documental, aunque el tribunal accedió a que se le tuviera en cuenta los periodos de prisión preventiva por otros asuntos.

Icsa-Impacsa: Esta causa es relativa a tres ventas sucesivas de las papeleras Icsa e Impacsa, en 1988, que provocaron pérdidas de entre 7.000 y 15.000 millones de pesetas. Las operaciones no fueron declaradas en España y en consecuencia, los beneficios no retornaron al Grupo Torras. Las papeleras, cuyo valor pasó en veinte meses de 4.000 a 12.000 millones de pesetas, fueron adquiridas finalmente por la sociedad irlandesa Jefferson Smurfit. La operación se llevó a cabo supuestamente a través de sociedades instrumentales en Holanda y Gibraltar, y los 8.000 millones de plusvalías podrían haber ido a cuentas suizas abiertas por De la Rosa. El 15 de marzo de 2004 la Audiencia Nacional condenó a De la Rosa a tres años de prisión por esta pieza, aunque la sentencia está pendiente del Tribunal Supremo.

Pincinco-Oakthorn-Prima Inmobiliaria: Esta pieza la componen la operación Pincinco (por presunta apropiación de 300 millones de dólares durante la Guerra del Golfo), Oakthorn (en relación con el préstamo de 105 millones de dólares a esta sociedad), y la posible manipulación de las cotizaciones de Prima Inmobiliaria a principios de la década de los 90. De la Rosa fue condenado por la Audiencia Nacional a cinco años y dos meses de prisión acusado de apropiación indebida y de falsedad documental por la operaciones de Pincinco y Oakthorn, pero la sala no encontró delito en las actuaciones de Prima Inmobiliaria.

Quail-ACIE: En la operación Quail-España, se investigó el desvío de unos 65,447 millones de euros procedentes del Grupo Torras a través de la entidad Quail, propiedad de Javier de la Rosa. La segunda operación se refiere el desvío de 6,3 millones de euros propiedad de la misma entidad, sustraídos a través de la filial ACIE. Sin embargo, la Audiencia Nacional no ha condenado a De la Rosa por esta pieza, ya que considera que no se ha acreditado suficientemente “la convicción de que conoció y aprobó las gestiones de Acie facturando servicios inexistentes”.

1202986104_0-javier

Y su paseo por los tribunales no queda ahí. Tras su paso por el Grupo Torras, De la Rosa desembarcó en Grand Tibidabo, por cuya descapitalización, estimada en 10.000 millones de pesetas, el financiero permaneció en prisión de octubre de 1994 a febrero de 1995. También está involucrado en un supuesto fraude fiscal por la venta de acciones de Tele 5 y una supuesta estafa a Lorenzo Rosal.

 

De la Rosa cumplió condena en tercer grado (dormir en prisión y salir por la mañana a preparar sus defensas en varios litigios) en Can Brians, Cataluña. Javier de la Rosa fue trasladado de la cárcel modelo de Barcelona, después de una oportuna fotografía que demostraba que podía ser asesinado desde cualquier edificio cercano a la prisión. Su traslado se produjo en 1992 hacia la prisión Alcalá Meco de Madrid, donde compartió módulo con Mario Conde.

Después de 20 años de litigio, en verano de 2011 fue absuelto por la Audiencia de Barcelona del caso Hacienda. La absolución del caso Hacienda zanjó los pleitos pendientes que De la Rosa tenía con la justicia.

La sociedad kuwaití KIO era un organismo dependiente de la agencia gubernamental de inversiones del Estado de Kuwait, a través del cual dichoestado canalizaba parte de los beneficios derivados del petróleoactuando a través de varias compañías mercantiles instrumentales; en España esta sociedad era el Grupo Torras.

Fuentes e imágenes : ElMundo, ElPais, TeInteresa, Wikipèdia, ABC

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s