La supervivencia de Nina Simone

La vida de Nina Simone fue un drama, una novela oscura, un relato triste. La historia de una mujer maltratada y explotada, de una artista dotada, ambiciosa y enferma que tardó décadas en ser diagnosticada. Pianista precoz, Nina soñaba con ser la primera concertista negra en tocar en el Carnegie Hall. La vida le depararía otro destino. Actuó en su añorado escenario pero no como concertista de música clásica y financiándose la actuación ella misma porque ningún promotor se atrevió a reservar el legendario teatro para una mujer negra…

w704

Nina Simone durante una actuación en el Beacon Theater de Nueva York en 1993 / GETTY

Simone pasó su infancia pegada a un piano adentrándose en la obra de los grandes compositores europeos. Fueron años de aislamiento, centrada en las teclas, cruzando las vías que separaban su barrio del de los blancos. Allí recibió clases y allí comenzó su aventura. Una aventura que se topó con la realidad de la época. No fue aceptaba en una escuela de música por ser afroamericana y su sueño se acabó, comenzó una nueva vida, un nuevo camino.

Siendo adolescente se cambió el nombre por el de Nina Simone para poder actuar en clubes de Atlanta sin que su madre se avergonzase. A la segunda noche recibió un aviso, si quería mantener el trabajo no bastaba con tocar, tenía que cantar. Así comenzó una carrera repleta de curvas, ascensos, gloria y depresiones. Se casó con un policía de Nueva York, un tipo duro y listo que dejó el trabajo para convertirse en su manager. Si James Brown se presentaba como el hombre más trabajador del mundo del espectáculo, Nina Simone fue la mujer más explotada de la industria.Sus ganas de ser rica y la avaricia de su marido mantuvieron a Nina cada noche sobre el escenario en una carrera de ascenso constante. Fue madre y apenas vio a su hija, tenía dolores y estaba deprimida, pero sonreía al público cada velada. No había descanso. Nunca, por nada. Si se quejaba, recibía una paliza y volvía al escenario, los malos tratos y la violencia fueron una constante en su matrimonio, como reflejó en sus diarios y como atestiguan sus amigos y su hija en What Happened, Miss Simone?’, el documental producido por Netflix.

La pianista vivió encadenada a los escenarios hasta que una gran causa se cruzó en su vida, una causa que merecía la pena luchar y que condicionó su carrera durante años. Habiendo conocido y sufrido el racismo, Nina se unió a la lucha por los derechos civiles.

Nina Simone fue intensa en todos los sentidos. “El problema de mi madre fue que no era Nina Simone sobre el escenario, lo era todo el tiempo”, afirma su hija en el documental producido por Netflix. Simone entró en la lucha racial con fuerza, suyas son algunas de las mejores canciones sobre el tema. “Cómo puede un artista aislarse de lo que está pasando a su alrededor y no plasmarlo en su obra”, explicaba la artista en entrevistas de la época. La cantante conoció al doctor King o a Malcom X y firmó composiciones claves y brutales como ‘Mississippi goddam’, ‘Young, gifted and black’ o ‘Four women’, canciones que reflejaron la realidad de los afroamericanos. Simone se entregó a la causa como pocos. Sin el aire pacifista de Martin Luther King, Simone era partidaria de las armas, pero cambió el fusil por el piano manteniendo su compromiso con la lucha. Pero ese compromiso le pasó factura. Las radios se negaron a poner sus discos y los promotores eran reacios a contratarla. A medida que la tensión crecía en el país, Nina se radicalizaba. Nunca se calló y no pensó en las consecuencias de sus discursos y sus canciones. Poco a poco, su carrera se estancó y los ingresos bajaron. Harta de su país, de su vida, de su marido y de la lucha, Simone se separó y emigró a Liberia con su hija hasta que la niña, medio abandonada, escapó de su madre un año después.

En África comienza una etapa feliz de la cantante que fue la antesala de su declive. Cuando se terminó el dinero y los amantes poderosos, Nina quiso regresar al circuito y se instaló en Suiza y luego en Francia. Allí inició su descenso y se hicieron patentes los síntomas de su bipolaridad y la depresión. Simone tocó fondo y terminó actuando en locales de mala muerte por un puñado de dólares. Su imagen se deterioró como su salud, el glamour de los días de gloria se había ido. Ya no era la mujer que llenó su soñado Carnegie Hall ni la lideresa de la lucha racial. Estaba hundida y viviendo entre basura en un piso de París cuando un viejo amigo la encontró. Consiguió que se recuperase, que se medicase. Se instaló en Holanda y comenzó a volver al escenario, a locales de nivel y a bolos bien pagados, poco a poco inició un camino de recuperación, un camino lento. Volvió a grabar y a tocar en Montreux, volvió a EEUU y recuperó el viejo estatus.

Pero hubo dos cosas que no cambiaron: la magia de su música y la tristeza de su alma. Una combinación que hace que las canciones que canta Nina Simone suenen diferentes, como nadie las había cantado. Su dolor se nota en las notas del piano, en los alaridos de su voz rota y profunda, y su música se eleva por encima de todo. Murió en 2003 a los 70 años y el mundo lloró su pérdida y abrazó su legado, sus canciones mágicas llenas de pasión, su estilo clásico y salvaje al piano, su compromiso y su lucha. Murió siendo Nina Simone, con todos sus excesos y males. Terminó su drama, la triste novela de una artista que eclipsó a la mujer, a la mujer enferma, maltratada y desbocada. Su historia es de las más fascinantes de la música y ahora se recupera en forma de documentales y una película que se estrenará en 2016. Un acto de justicia con una de las intérpretes más inolvidables de todos los tiempos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s