‘Institutos Confucio’: enseñar chino en Europa a golpe de comunismo

El Instituto Confucio de 10 años de antigüedad de la Universidad de Estocolmo en Suecia, está programado para cerrarse el próximo mes de junio, según un comunicado de la universidad del 20 de diciembre. La decisión de terminar con el programa de idioma chino de Beijing se produce en medio de una creciente preocupación internacional en relación a las prácticas de contratación y a los contenidos enseñados por el Instituto, que deben acatarse a la línea ideológica del Partido Comunista Chino..

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Astrid Söderbergh Widding, rectora de la Universidad de Estocolmo, dijo al periódico sueco Dagens Nyheter, que el Instituto Confucio local, establecido en 2005, había dejado de ser útil a la luz de los progresos logrados por la Universidad en establecer vínculos de forma independiente con China desde ese entonces. También mencionó la necesidad de una autonomía financiera. “Por lo general, es algo cuestionable tener dentro del marco de trabajo de la Universidad a institutos financiados por otros países”, dijo Widding.

Fundados en 2004 y dirigidos por Beijing, los Institutos Confucio son programas de idioma que colaboran con escuelas y universidades en el extranjero.

En ocasiones, comparados con el Instituto Goethe de Alemania o con la Alianza Francesa, los Institutos Confucio difieren de ellos porque están directamente incorporados dentro de instituciones educativas extranjeras. Los Institutos Confucio pueden resultar particularmente atractivos para muchas escuelas y universidades pequeñas incapaces de financiar sus propios programas chinos de forma independiente.

Sin embargo, en años recientes, los Institutos fueron puestos en tela de juicio por exportar los puntos de vista y las censuras del Partido Comunista Chino hacia otros países, bajo el pretexto de la enseñanza idiomática. Los profesores que trabajan para el Institutos Confucio tienen prohibido discutir sobre temáticas sensibles como lo son el Tíbet, la independencia de Taiwán o la persecución a Falun Gong, y no pueden seguir religiones o creencias prohibidas por el régimen chino.

Además, los Institutos Confucio, una vez elogiados por Li Changchun, ex jefe del Departamento de Propaganda de China, como “una parte importante del sistema de propaganda de China en el extranjero”, estuvieron involucrados en el espionaje industrial, algo muy común entre los chinos radicados en otros países.

Como anteriormente informó La Gran Época, las controversias resultantes de las prácticas discriminatorias de los Institutos Confucio, llevaron a la Universidad McMaster de Ontario, Canadá, a interrumpir su contrato con el Instituto en su campus, el cual finalizó en julio de 2013.

A Sonia Zhao, ex profesora en McMaster, se le requirió en su contrato de trabajo que debía mantener en secreto su fe en Falun Gong, una práctica espiritual china perseguida en su propio país por las autoridades comunistas desde 1999.

Hacia finales de 2013, la Asociación Canadiense de Profesores Universitarios (CAUT, por sus siglas en inglés), que representa a alrededor de 70.000 profesionales académicos de Canadá, llamó a universidades y colegios para cortar todos sus lazos con los Institutos Confucio, que según dijo, son “subvencionados y supervisados por el gobierno autoritario de China”.

En junio de 2014, la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios se unió a su contraparte canadiense en instar a las universidades a no asociarse con los controvertidos Institutos.

En septiembre, la Universidad de Chicago declinó la renovación del contrato para albergar al Instituto Confucio, y una semana después de que la universidad anunciara su decisión, la Universidad Estatal de Pensilvania siguió su ejemplo.

En octubre, Michel Juneau-Katsuya, ex jefe del Servicio de Seguridad e Inteligencia Canadiense para la región Asia-Pacífico y actual jefe de una empresa de seguridad privada, advirtió al Consejo Escolar de Toronto contra la influencia de los Institutos Confucio en el mundo académico, llamándolos caballos de Troya.

“Existe información pública disponible exponiendo claramente que agencias de contrainteligencia occidentales identificaron a los Institutos Confucio como una forma de agencias de espionaje utilizadas y empleadas por el gobierno chino”, dijo Juneau-Katsuya.

http://www.lagranepoca.com/34758-universidad-estocolmo-cierra-instituto-confucio

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